Al llegar el nuevo milenio comencé a interrogarme acerca de los síntomas que marcaban la época y que insitían en mi práctica clínica: el individualismo social y el aislamiento. Se habían perdido los espacios de encuentro y se achicaba el ámbito laboral ya que mucha gente comenzaba a trabajar desde sus casas. Así fue como surgió la idea de recuperar el espacio público como un lugar de encuentro entre amigos donde refelxionar acerca de proyectos y vida. Recordaba que cuando éramos más jóvenes, pasábamos horas enteras en los cafés de la ciudad, filosofando de la vida, conversando y pensando con el otro. Nos mirábamos a la cara. El café es algo muy porteño. Teníamos que recuperar el ritual del café.
Y así nació Café psicológico: un espacio de encuentro alrededor de la tradicional mesa del café para reinventar la vida cotidiana. Un lugar para conocer al otro por lo que piensa, por el intercambio de ideas. Ya habíamos llegado a los 2000 y, de boca en boca, empezamos a juntarnos en un bar, todo aquel que quería participar era bienvenido; gente sola, parejas, amigos... La idea era debatir sobre temas puntuales que yo coordinaba. Una vez por semana, ahí estábamos, reflexionando en voz alta sobre cuestiones que nos afectan a todos por igual: la dignidad, el amor, la libertad, el trabajo, etc.
Esta historia sigue con el nacimiento del Cine Debate, hacé click en esa pestaña.
Las reuniones se realizan Jueves de 19 a 20:30. Espacio Cultural La Ronda Viamonte 1730 PB1 Informes (11)4477-1966 liliansuaya@gmail.com cafepsi@cafepsicologico.com
Próximos Encuentros: Jueves 21 de Mayo
Ciclo de debates: "La ira y el perdon"
Tema de la semana: "La ira y otras actitudes reactivas"
En nuestro ciclo de debates en torno al libro La ira y el perdón. Resentimiento, generosidad, justicia, de la célebre filósofa estadounidense Martha C. Nussbaum, analizaremos las diferencias entre la ira y otras actitudes con las que suele confundírsela: la gratitud, la aflicción y la repugnancia. Se trata de actitudes que, de manera semejante a la ira, tienen un blanco (una persona) y un foco (un acto). No obstante, no son iguales. Veremos los matices que distinguen a estas emociones, y por qué razones las discusiones filosóficas desde los griegos hasta más allá de Spinoza, tienden a unirlas con lazos de parentesco. + Info: 11-4477-1966